Sustancias · Evidencia
La Ketamina y el daño en la vejiga

El uso crónico de ketamina, tanto recreativo como terapéutico en dosis altas o frecuentes, puede producir cistitis por ketamina (uropatía por ketamina), un síndrome inflamatorio vesical no bacteriano caracterizado por urgencia miccional, polaquiuria, disuria, dolor suprapúbico/pélvico y, en casos avanzados, hematuria y reducción grave de la capacidad vesical.1234
Prevalencia y factores de riesgo
En consumidores recreativos crónicos, los estudios reportan síntomas del tracto urinario inferior en 44-77% y afectación del tracto urinario superior en 8-30%, aunque series más recientes con mejores métodos de diagnóstico sitúan el riesgo entre 2-27%.5 El riesgo aumenta con dosis más altas, uso más frecuente, mayor duración del tratamiento y administración oral.5 En contextos terapéuticos (depresión, dolor crónico) con infusiones de ketamina en subdosis anestésicas, la evidencia de cistitis es mucho más limitada y los ensayos controlados no muestran diferencias claras respecto a comparadores, aunque el riesgo probablemente aumenta con exposiciones repetidas o frecuentes.25
Fisiopatología
Los mecanismos propuestos incluyen disrupción del urotelio, fibrosis e inflamación de la lámina propia (vía COX-2, óxido nítrico sintasa, IgE, TGF-β1), lesión microvascular mediada por el receptor NMDA, disfunción del músculo liso vesical (inhibición del canal de calcio Cav1.2, vía Akt/ERK, receptores muscarínicos) y alteraciones neuropáticas vesicales.13 Hasta el 50% de los pacientes con cistitis por ketamina desarrollan hidronefrosis con deterioro de la función renal, secundaria al reflujo vesicoureteral desde una vejiga pequeña, contraída y de alta presión.36
Figura 2. Tomografía computarizada con contraste urinario en un hombre de 38 años que muestra características típicas de uropatía por ketamina con hidroureteronefrosis bilateral secundaria a reflujo de una vejiga de pared gruesa y pequeña capacidad.
Uropatía por ketamina: experiencia clínica en un centro de alta prevalencia. Neurourol Urodyn. 1 de septiembre de 2023.
Utilizado bajo licencia de Wiley.
Estadificación y manejo
Se ha propuesto un modelo clínico en tres estadios que guía la intensidad del tratamiento:78
Figura 2. Estadios de KIU y opciones de tratamiento, según Wu et al.
¿Podemos comprender, diagnosticar y tratar mejor la uropatía inducida por ketamina, y es posible revertirla? ICI-RS 2024. Neurourol Urodyn. 1 de marzo de 2025.
Utilizado bajo licencia de Wiley.
- Estadio I (estimulación inflamatoria): manejo con entrenamiento vesical, analgésicos, AINE, anticolinérgicos y, sobre todo, cese del consumo de ketamina, la medida más eficaz en todos los estadios.7
- Estadio II (fibrosis vesical inicial): vejiga engrosada con capacidad reducida; se añaden tratamientos intravesicales (ácido hialurónico, condroitín sulfato), hidrodistensión y toxina botulínica, requiriendo al menos un mes de abstinencia confirmada antes de iniciarlos.78
- Estadio III (fibrosis/contractura terminal): requiere cirugía mayor (cistoplastia de aumento, cistectomía, reconstrucción del tracto urinario superior), con al menos seis meses de abstinencia confirmada.78
Un abordaje escalonado de 4 niveles (antiinflamatorios/anticolinérgicos → analgésicos opioides o pregabalina → ácido hialurónico intravesical → cirugía) mostró mejoría significativa en la capacidad vesical funcional y en los síntomas en una cohorte prospectiva de 463 pacientes, siendo la abstinencia y la cantidad de ketamina consumida los principales predictores de respuesta.9 Sin embargo, hasta el 43% de los pacientes no mejoran pese a la abstinencia, por lo que el tratamiento farmacológico sigue siendo necesario en muchos casos.7
Puntos clave para la práctica clínica
El cese del consumo es la intervención más eficaz y debe recomendarse en cualquier estadio.37
La hidratación abundante y la micción frecuente en los días de uso, junto con pruebas de orina periódicas, pueden reducir el riesgo en pacientes bajo tratamiento de mantenimiento con ketamina.5
La falta de respuesta a tratamiento médico tras abstinencia prolongada obliga a descartar fibrosis vesical avanzada y evaluar imagen del tracto urinario superior por riesgo de hidronefrosis.36
Si usted o un familiar vive esta situación, una evaluación profesional permite definir el tratamiento adecuado.
Referencias
- Xie X, Liang J, Huang R, et al. Vías moleculares subyacentes a las lesiones tisulares en la vejiga en la cistitis inducida por ketamina. FASEB Journal: Publicación oficial de la Federación de Sociedades Americanas de Biología Experimental. 2021.
- Cohen SP, Bhatia A, Buvanendran A, et al. Directrices de consenso sobre el uso de infusiones intravenosas de ketamina para el dolor crónico de la Sociedad Estadounidense de Anestesia Regional y Medicina del Dolor, la Academia Estadounidense de Medicina del Dolor y la Sociedad Estadounidense de Anestesiólogos. Anestesia regional y medicina del dolor. 2018.
- Chen H, Vandorpe DH, Xie X, et al. La interrupción de la señalización mediada por Cav1.2 es una vía para la patología inducida por ketamina. Nature Communications. 2020.
- Yang HH, Jhang JF, Hsu YH, et al. Una menor capacidad vesical y una mayor contractilidad de la vejiga en pacientes con cistitis por ketamina se asocian con niveles elevados de TRPV1 y TRPV4. Informes científicos. 2021.
- Andrade C. Uropatía asociada a la ketamina durante su uso terapéutico y no terapéutico: prevalencia, características clínicas, mecanismos y estrategias para la reducción del riesgo. Revista de Psiquiatría Clínica. 2025.
- Sturgess G, Beckley I, Shepherd R, Downey A. Uropatía por ketamina: experiencia clínica en un centro de alta prevalencia. Neurourología y Urodinámica. 2023.
- Zhou J, Scott C, Miab ZR, Lehmann C. Enfoques actuales para el tratamiento de la cistitis inducida por ketamina. Neurourología y Urodinámica. 2023.
- Hervé F, Aronsson P, Ochoa DC, et al. ¿Podemos comprender, diagnosticar y tratar mejor la uropatía inducida por ketamina, y es posible revertirla? ICI-RS 2024. Neurourología y Urodinámica. 2025.
- Yee CH, Lai PT, Lee WM, Tam YH, Ng CF. Resultados clínicos de una serie de casos prospectiva de pacientes con cistitis por ketamina que se sometieron a un protocolo de tratamiento estandarizado. Urología. 2015.
Este artículo tiene fines educativos y no reemplaza una evaluación clínica.